Mundo ficciónIniciar sesiónEl insulto fue una bofetada. El asco que sintió Isabella se transformó en rabia pura, dándole una energía que no sabía que tenía.
—¡No te atrevas a hablarme así! —siseó ella, señalándolo—. No voy a permitir que me faltes al respeto, Dereck.
Dereck la miró con ojos desafiantes, borrosos por el alcohol. Isabella tomó una respiración profunda; tenía que calmarse. Dereck no estaba en sus 5 sentidos y discutir con él no la llevaría a nada bueno.
—Basta, Dereck —dijo ella, negando con la cabeza, el corazón encogido—. No voy a tener esta conversación contigo mientras estés así. No eres coherente.
Dio un paso hacia la puerta de la habitación. Necesitaba escapar de la atmósfera pesada y tóxica.
—Voy a dormir en otra habitación. Mañana







