Sahar
Abro mis ojos y no reconozco dónde estoy, me incorporo con calma mientras observo todo. No hay nadie conmigo, trato de escuchar el exterior, pero hay total silencio. La oscuridad me cubre, pero pronto mis ojos se adaptan para dejarme percibir algo. Me observo y tengo puesto un pijama, si esta fuese la casa de mi tío u otro lugar donde me tuviesen prisionera de seguro no perderían su tiempo vistiéndome. Me muevo al borde de la cama y coloco mis pies en la alfombra, es una habitación bastant