Rogel
Lo ignoro y sigo transitando por el pasillo.
—Te dije que la habías condenado a muerte cuando salió en estado.
—¿Por qué nunca dijiste que la protegiera de esas mujeres?
—Porque no podía probar que eran ellas las asesinas.
—¿Es en serio?
—Nunca tuve pruebas de que ellas mataron a tu madre.
—¿Ahora es mi madre?
—Siempre lo fue hijo, solo que tuve que ser frío contigo para ponerte a salvo.
Lo miré totalmente perdido, de qué diablos iba.
—¿De qué hablas?
—Puedes dedicarme un tiempo, no será