Rogel
Al llegar a la habitación, mi esposa había despertado y eso al menos me animo. Enseguida la besé y mimé diciéndole cuanto la amaba, que era mi vida.
Mamá Eli protestaba por nuestras muestras de amor y nosotros reíamos, en ese momento logré olvidar mi tempestuoso descubrimiento. Al final le pedí a ella que se fuese a casa, toda esta situación le hizo daño. Sé que se sentía culpable por haberse ido dejando sola a Sahar. Pero de no haberlo hecho, quizás estaría muerta e igual no hubiese resu