Mohán muestra una sonrisa de orgullo, o eso creo, porque sus ojos expresan algo más.
—Al parecer, me han descubierto. Usted realmente, hace gala de su nombre, señor Rogel Batiosta.
—Es Lamar.
Dijimos ambos a la vez y nos miramos mientras tomábamos nuestras manos. Le sonreí y asentí, aceptando que estoy con él en eso, no iré a ningún lado a ser encerrada.
—Está bien, ya veo que ambos están de acuerdo en esto.
—No voy a ir para que me terminen encerrando en algún lugar. Sabes que soy de estar en e