—¿A quién? —pregunté.
—A Fiona —dijo con una sonrisa—. Les lancé un hueso y lo mordieron de inmediato.
Mi rostro se iluminó de emoción. Damian era cruel… y me encantaba. Esa perra iba a desear estar muerta cuando terminara con ella.
Me entregó su tableta al subir al helicóptero, y pude ver a Fiona gritándole al detective. Se había convertido en una psicópata vociferante… y lo mejor era que el juego ni siquiera había comenzado.
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POV de Fiona
Víctor se apartó del médico, aún sosteniendo