Después de varias semanas saliendo, comenzó a tener destellos de cómo nos conocimos en el puente, aunque no lograba recordarlo todo. Aun así, era un avance. Al menos estábamos creando nuevos recuerdos, y él había empezado a enamorarse de mí otra vez.
Una tarde, estaba sentada en mi oficina tratando de decidir cuál sería mi siguiente paso cuando entró, sorprendiéndome. Al principio pensé que me extrañaba, pero para mi sorpresa, se arrodilló y me propuso matrimonio. Grité como una loca.
No me imp