POV de Julian
Valeria y yo acordamos una tregua que dudaba que fuera a funcionar, especialmente con el psicópata rondando cerca. Sin embargo, para mi sorpresa, los días se convirtieron en semanas y los acuerdos comenzaron a dar resultado. Me llevó tiempo acostumbrarme a llamar a mi hija Kendra, pero Valeria tenía razón: llamarla por dos nombres no era justo para nuestra hija.
Así que cedí. Su nombre no definiría quién era su verdadero padre.
Víctor insistía en que yo era un fracasado y un co