Mundo ficciónIniciar sesiónPero Dante sabía que las palabras por sí solas no bastaban.
Necesitaba actuar.
Por eso se acercó de inmediato a Julius.
Y, ante la mirada atónita de todos, cayó de rodillas frente a él.
Sujetó ligeramente los brazos del hermano de Luciana y levantó la vista con expresión suplicante.
«Perdona mis errores, Julius. No quiero hacer promesas vacías. Lo único que deseo es corregir m







