Me encuentro en una encrucijada y todo está a tu favor. ¡Que el diablo me lleve, ya he caído en sus manos!
Isabella
No soy consciente de lo rápido que pasa el tiempo hasta que me llega un mensaje, tomo el teléfono del escritorio y reviso. Es un mensaje de él con la dirección de donde nos veremos, son las tres y media, la tienda está prácticamente sola, las vendedoras ya se han ido y solo quedamos Lucia y yo.
—Lucia, ¿puedes venir? —Dejo el aparato en el mismo lugar en donde estaba y apago el po