Mis ojos se han abierto, la venda que había en ellos cayó a mis pies, dejándome ver la triste realidad en la que vivía a tu lado, pero también me abrió las puertas a lo desconocido, a la oscuridad, a la pasión de otros brazos.
Isabella
Sonrío ampliamente. Steven luce desencajado y a punto de explotar, no está acostumbrado a ver a la Isabella arrogante, por lo general solía ser muy complaciente con él, dejar en sus manos la última palabra en todo momento.
Es por eso que había decidido dejar el c