Capítulo 143. Dos en uno.
Mientras tanto, en un rincón de la ciudad, dentro de una de las vans que se desplazaba silenciosamente, Izan abría los ojos, lentamente temiendo ser visto. No estaba inconsciente, porque apenas vio a los hombres entrar y colocarle un trapo en la nariz a su hermanita y hacerla desmayar. Supuso que eso tenía alguna sustancia para dormir, por eso retuvo la respiración.
Miró a su alrededor y vio a Dante, su primo, dormido junto a él, y de inmediato sintió un nudo en el estómago al darse cuenta de q