Capítulo 188. Capítulo final.
Todos se quedaron atónitos, mirando cómo Enrico se alejaba a toda velocidad en el auto, dejando a Inés atrás.
—¡Enrico! ¡Te olvidaste de Inés! —gritó Carolina, pero el auto ya estaba demasiado lejos para que la escuchara.
Lisandro no pudo contener una carcajada.
—Parece que los nervios le ganaron ¡Es un tonto tu hermano! —comentó, sacudiendo la cabeza.
Inés, a pesar del dolor de las contracciones, no pudo evitar sonreír ante la situación.
—Bueno, supongo que tendremos que usar otro auto —dijo,