Capítulo 142. La trampa se cierra.
El silencio de la noche fue roto por el sonido de disparos y gritos. Enrico y Leandro se pusieron en acción de inmediato, coordinando a sus hombres a través de los comunicadores mientras observaban el caos que se desarrollaba en las pantallas de seguridad.
—¡Están entrando por el ala norte! —gritó uno de los guardias a través de la radio. —¡Necesitamos refuerzos!
Enrico apretó los dientes, su mente trabajando a toda velocidad.
—Vamos, tenemos que ir a ayudarlos —expresó Leandro, pero mientras