Capítulo 121. Celosa sin querer.
Liliana se quedó inmóvil por un segundo, claramente sorprendida, su sonrisa se congeló por un momento antes de recuperarse, sin embargo, no se desvaneció. En cambio, la amplió con una calma calculada mientras extendía la mano hacia Inés.
—Liliana King, una amiga de Enrico. Es un placer conocerte —dijo con tono afable, aunque había un matiz de desafío en su mirada.
Inés no correspondió el gesto. En lugar de eso, cruzó los brazos y levantó una ceja, analizando a la mujer frente a ella con la mira