Capítulo 122. Estrategias seductoras.
Liliana levantó una ceja, claramente molesta por el cambio de actitud de Enrico. Su sonrisa perdió parte de su brillo habitual, pero se mantuvo firme.
—Muy bien, vayamos al grano —dijo, cruzando las piernas con elegancia mientras acomodaba su cabello perfectamente peinado—. Estoy aquí porque necesito tu apoyo en un proyecto que tiene el potencial de triplicar nuestras ganancias.
Enrico se dejó caer en la silla frente al escritorio, apoyando los codos sobre la superficie y cruzando las manos fre