Dos palabritas han hecho que mi
mundo se detenga y que fingiera estar
dormida en cuestión de segundos.
Soy una cobarde.
A dicho que me quiere y yo...yo me
duermo. Sé que lo quiero y se que
estoy enamorada de él, pero, no sé si
seré capaz de decir esas dos palabras
en voz alta aún.
-Eh...arriba...dormilona, despierta.
Gruño, giro y hundo mi cara en la
almohada. Un suave contacto recorre
toda mi columna vertebral, desde mi
nuca hasta mi espalda baja. Cuando
menos me lo espero me dan un azote
y pe