-¿Sierra?
—A cierra.
-Coño con ustedes. Nada les parece.-
Pongo a Aaron sobre mis piernas y él
intenta bajarse. Estamos en la
biblioteca y no hay mucho lugar por
donde sostenerse, solo los sofás y los
estantes que están a dos metros.
—¿Tessa?
—¿Ese no es diminutivo de Theresa?
—Si, pero también solo se le puede
poner Tessa—nos dice Carlo.
Asiento mientras observo a Aaron. Un
lunar se le esta formando en su sien.
-Me gusta —admite Ignacio.
-¿Quieren más?
—Por favor.
Jugueteo con Aaron y él toma