Capítulo 15. Estás siendo despiadado
Apolo se apresuró a salir de su habitación apenas le informaron sobre la visita de Callista. Imaginaba que ya se habría encontrado con Penélope. Se detuvo en lo alto de la escalera, desde donde pudo apreciar la imagen perfecta de la mujer; su corazón saltó emocionado al verla, pero se obligó a serenarse. Esta no era una visita de cortesía: Callista iba a hacerle preguntas y a exigirle respuestas. Era una mujer de carácter fuerte y apasionada, aunque un poco equivocada.
Callista se giró al escuc