Capítulo 16. Te ves cansado
Penélope se acomodó en la silla y sonrió cuando la videollamada conectó. Lo primero que vio fue el rostro pequeño y hermoso de Dominick.
—¡Hola, Penny! —saludó Lily, reemplazando al pequeño.
—Hola, preciosa, ¿cómo estás?
—Muy bien, salí temprano para ir con Fénix al hospital —le informó la pequeña, dándole besitos en la frente de Dominick.
—¿Al hospital? —preguntó, un poco sorprendida.
—Fue un chequeo de rutina, nada de qué alarmarse, Penny. El doctor dijo que Dom estaba muy bien.
Un ligero ali