Capítulo 79. Decepcionada
Theo empujó las caderas al escuchar las palabras de Penélope. Su boca se abrió y los dientes mordieron el hombro femenino. Él se quedó quieto, sintiendo cómo era apresado por la intimidad de su esposa.
Penélope creyó por un momento que no la había escuchado, perdido en la bruma del placer.
—Repite lo que acabas de decir —pidió. Su voz estaba cargada de emoción y sus ojos se habían cristalizado. Theo no abandonó el cálido interior de su mujer, esperando a que ella le respondiera. Deseando no hab