—¡¿Qué le hicieron a ese pobre perrito?! —exclamó Dylan, arrebatando al perro de los brazos de Dantalian.
—Lo encontramos herido en el bosque —explicó Dantalian, siguiéndolo con preocupación—. No sé cómo, pero estaba atrapado debajo de un árbol tío, vinimos para que nos ayudes.
—No veníamos aquí desde que éramos niños —comentó Haniel, mientras ambos seguían a Dylan hasta el sótano, donde tenía su laboratorio—. ¿No pusiste refuerzos mágicos y tecnológicos especiales para nosotros?
—Sentí que ven