—¿Estás viendo lo mismo que yo? —preguntó Ted, sin apartar la mirada de la escena frente a ellos.
—Puede que hayamos heredado la miopía de hombres lobo de los Dickens, pero esta vez veo perfectamente —respondió Thomas—. Y aun así, no deja de sorprenderme.
—No es la gran cosa —dijo Dantalian con una sonrisa, tomando un sorbo de su trago en un vaso de plástico—. Haniel suele ponerse muy divertido cuando toma.
—Sí, pero esto es extremo —Bruno bebió su propio trago de un solo golpe—. No sabía que H