—¿Cómo estás?
Bael entró al despacho de Natsuki, este estaba sentado en su escritorio con gesto derrotado.
—Solo hace unas horas lo arrope, antes de eso me dio una reliquia familiar y conversamos de eso, era el anillo que ha estado en mi familia desde que mi tatarabuelo se lo dio a su mate. Me dijo que quería verme casado antes de morir—dijo Natsuki afligido—, ahora… ahora jamás podrá verme casado.
Bael se cruzó de brazos. Dejando a Natsuki observar un punto fijo hundido en su dolor.
No había n