—¿Dónde estamos? —preguntó Belial.
—Está en una de mis guaridas, mi señor —Roux apareció haciendo una reverencia a Belial.
—Un maldito hechicero —Belial se aproximó a una velocidad extremadamente rápida hacia el hechicero y lo tomó del cuello—, fueron ustedes los que nos dañaron hace años.
—Este está a nuestro servicio Belial —hablo Mammón—, fueron otra facción los que crearon las armas para matar demonios nacidos de humanos.
Belial soltó con tosquedad al hechicero y se volvió a ver a Mammón.
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