—¿No estás emocionada? —Junior caminaba sobre su techo—, es tu primera reunión de manadas donde eres oficialmente miembro del escuadrón del príncipe heredero, lo que siempre has querido.
—Ya deja de molestarla —Angel movió una de las damas chinas—, tendrá que hablar ante ellos y explicar algunas cosas, déjala estudiar.
—Lo hará genial —dijo Belial moviendo otra dama china—, siempre ha sido buena en oratoria, además tiene el mismo tono altivo y engreído al hablar de su padre que hará a los alfas