—¿Ya terminaste de llorarle a Gaby? —preguntó Estefan en un tono burlón.
—Jodete —Bael tenía una bolsa de hielo en los ojos mientras estaba recostado en el pasto.
—Oye, pero mira el lado bueno —Estefan se acostó a su lado—, lo intentaste, ¿Te dijo que no importa que es lo que quieres, ella jamás la perdonaría?
—No dijo nada, solo desapareció cuando terminó de rogarle —explicó Bael con la voz ronca.
—Puede que lo esté pensando.
—El tiempo no está de mi lado —Bael gruño un poco—, supongo que ten