Liana caminaba por todo el desastre, con la cabeza aún nublada. El día del ataque había llegado a la puerta de su casa después de trabajar un rato con Auguste, el cual básicamente la despidió. Según su querido y ahora molesto novio, ella entraría a la universidad y empezaría a entrenar en serio como miembro del escuadrón del príncipe heredero. Así que no tendría mucho tiempo para seguir ayudando a Auguste.
Ella se molestó en un principio, pero después entendió. Auguste tenía razón, estaba parti