—No quiero —Dantalian puso un puchero y se plantó—, no quiero conocer más gente.
Bael boto aire, Dantalian estaba feliz hasta que lo había visto entrar por la puerta.
Para su sorpresa, Haniel que se había quedado a dormir y cuidado de que nadie se llevara a Dantalian, intervino saliendo del baño junto a Jessy, que al parecer le había dado un baño de burbujas.
Sabía que Haniel era un maldito niño de 6 años, pero no le gustaba nada cómo veía a Jessy.
—Podrás enseñarle tus poderes a mi papá —h