Capítulo veintitrés
-Xanthos-
Siete de agosto; dos días desde que Elisa se fue…
Cuando encontré su habitación vacía a la mañana siguiente, no quise alarmarme; simplemente podría haber ido a cualquier parte. Sin embargo, las alarmas en mi interior se encendieron y gritaban peligro a toda voz. Examiné a fondo la suite y no encontré ninguna de sus pertenencias. Bajé a recepción y me informaron que había ped