Mundo ficciónIniciar sesiónMe apresuro hacia el sillón donde Antoni sigue recostada. Me arrodillo junto a ella, una sensación de pánico comienza a deslizarse en mi interior, aunque trato de controlarme para que no se asuste más.
—Está bien, linda, no es nada, va a pasar pronto —trato de calmarla—. Ahora mismo te llevo otra vez.—Amet —me llama Ammyt en mi cabeza—, pon atención, concéntrate y verás que no tienes q






