Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués del calor abrasador del desierto, encontrarnos en medio de un hermoso jardín lleno de flores y con el agua corriendo por todas partes se sentía como haber entrado en un paraíso.
—¡Es precioso este jardín milagroso, chicas! ¡Hay de todas las flores del mundo aquí! —decía Antoni mientras miraba por todas partes, entusiasmada—. ¡Vengan, vamos a sentarnos en aquella glorieta! &mdas






