193. LA REUNIÓN
El ambiente se tornaba aún más denso con cada palabra de Manuel. Era como si una pesada niebla se estuviera extendiendo sobre todos los presentes, envolviéndolos en una marea de desconfianza y cuestionamientos velados. Sin embargo, ante el tumulto y la espuma agitada de la discordia, los ojos de Amat se mantenían fijos y penetrantes en los integrantes de su manada.
En ese instante, Merytnert se adelantó una vez más y, con un gesto del