Mundo ficciónIniciar sesiónEl alfa Amat asiente con aprobación, y una renovada determinación se refleja al mirar con orgullo a su hijo Héctor, quien, a pesar de su gran poder, lo ha obedecido. El alfa Supremo los observa al ver que Héctor ha logrado controlarse mejor.
—Es que mi lobo todavía escucha la voz de alfa de mi padre —explica ante su mirada. —Bueno, ya estoy aquí —dice el alfa Supremo, consciente de que debe intervenir en






