Mundo ficciónIniciar sesiónEl Alfa, al notar el desconcierto de su Luna, suavizó su tono y la tranquilizó con una calma firme que le era natural.
—Mi Luna, eso ya quedó en el pasado —aseguró con ternura—. Ahora me tienes a mí. Estoy aquí para acompañarte a enfrentar esas memorias. Podemos atravesarlas juntos, mi Luna. Eso es lo que quiero proponerte: que me permitas ayudarte a recordar esos fragmentos olvidados. Solo así podrás compre






