Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl Alfa Supremo sonrió de forma amplia al escuchar esas palabras, su victoria era evidente. Ella aunque confundida lo reclamaba como suyo. Sonrió complacido y se atrevió a preguntar:
—¿Entonces, serás mi novia? —preguntó, con una mezcla de ilusión y triunfo. Isis, aturdida por la pregunta y por lo que sus propias palabras habían provocado, guardó silencio. No había planeado llegar a ese pun






