90. ESTA MUJER ES SOLO MÍA
RHETT
—¡Mete la pelota en la portería, idiota! —la voz animada de Blair era como música para mis oídos.
Toda esta velada me parecía hasta irreal.
Sentada ahora en el sillón, le gritaba a la TV cuando era obvio que no entendía el juego que estábamos viendo.
Sobre la mesita de centro aún quedaban los restos de los platos de la cena y algunas cervezas.
No intenté nada fino ni glamuroso, simplemente ser yo y resulta que mis gustos son compatibles con los de ella.
Blair es simplemente perfecta para