78. YA NO SOY LA MISMA DE ANTES
NARRADORA
Blair admitía que estaba disfrutando del macabro placer de ver humillada a Riley.
¿Cuántas veces no la había arrastrado por el lodo? Lo último que le hizo no tenía perdón.
—¿Te has mirado bien en un espejo? —Rhett luchaba por no destriparla directamente.
—Parece que la economía de esta manada está por el suelo cuando no pudieron ni comprarle un vestido de su talla a la futura Luna —la remató.
Riley pasaba de estar blanca como un papel a roja como un tomate.
Quería dar la espalda y escapar corriendo, abrir un hueco y meterse dentro.
— ¡Sr. Maddox, por favor, no se incomode más ni ensucie sus ojos con personas indeseables! —la voz del actual Beta interrumpió el momento incómodo.
—. Venga, por favor, que deseamos hablar un asunto con usted.
Ni miró a Riley y el irrespeto era general.
De hecho, el Beta no la tragaba porque él estaba a prueba y sabía que ella no lo apoyaba y, apenas fuera Luna, propondría cambiarlo.
— Bienvenida a nuestra manada, Señora Maddox, está usted esplén