78. YA NO SOY LA MISMA DE ANTES
NARRADORA
Blair admitía que estaba disfrutando del macabro placer de ver humillada a Riley.
¿Cuántas veces no la había arrastrado por el lodo? Lo último que le hizo no tenía perdón.
—¿Te has mirado bien en un espejo? —Rhett luchaba por no destriparla directamente.
—Parece que la economía de esta manada está por el suelo cuando no pudieron ni comprarle un vestido de su talla a la futura Luna —la remató.
Riley pasaba de estar blanca como un papel a roja como un tomate.
Quería dar la espalda y esc