72. ESTO ES SOLO ENTRE TÚ Y YO
BLAIR
Mi último estúpido intento de resistir a su toque, que me estaba derritiendo las entrañas.
—Eres mía, maldición, ¡mía! —rugió contra mi boca y mordió mi labio inferior, hundiendo los afilados colmillos hasta hacerme sangrar.
Los chupó con siseos llenos de salvajismo; el rojo en sus pupilas brillaba en la oscuridad como la bestia más peligrosa.
Sus dedos se aferraron a mis nalgas enfundadas en el vaquero y, entre mis piernas abiertas, comenzó a molerse la dura erección, arriba y abajo, embistiendo desenfrenado.
—Rhett… aléjat… aah… —no podía formular palabra, mi mente se ahogaba en el aroma del café con el embriagante ron.
Mi espalda impactaba constantemente contra la pared, sacudiéndome; me aferraba a él gimiendo, luchando por meter aire en mis pulmones cuando me daba un respiro.
Controló mi nuca y expuso mi garganta a él, a su boca ardiente y su lengua que delineaba mis venas latiendo cada vez más de prisa.
Mi braga se sentía tan mojada por los jugos de mi coño.
El frotar co