75. EL INVITADO IMPORTANTE
NARRADORA
Riley se miraba ansiosa al espejo e intentaba contener la respiración.
El vestido le quedaba apretado, le empujaba los senos hacia arriba de manera vulgar y odiaba esas pequeñas flores cutres bordadas en satín.
Era obvio que no era su talla, ni su estilo y mucho menos de su gusto.
Este vestido de novia no fue diseñado para ella porque no era la primera opción del Alfa como su Luna.
Los ojos claros de Riley destellaron con rabia y un placer malicioso.
Se tensó cuando vio que la puerta