CAPÍTULO 99. MI PERDICIÓN
— ¿Qué dices Tiana? —Marc esperaba atento a su respuesta.
La jove inhaló profundo, y lo miró a los ojos.
— ¿Vivir contigo? —preguntó con voz temblorosa—, no es algo que se había cruzado por mi mente. —Lo miró con nerviosismo—, vas muy rápido.
—Ya no somos niños —indicó Marc—, yo me haré cargo de que cada día sea especial. —Elevó su mentón con una de sus manos—, mírame. — ¿Acaso no dijiste que aún soy un hombre atractivo? —ladeó los labios sonriente.
Tiana pasó saliva con dificultad al escucharl