CAPÍTULO 52. UNA CONDICIÓN
William se encontraba completamente eclipsado por aquella frágil criatura que sostenía entre sus brazos, aún seguía sin poder creerlo, observaba atento la manera en la que el pequeño tenía apretados sus labios, reía cuando lo veía abrir un ojo, cada que se escuchaba un sonido extraño.
—Me hubiera gustado haber tenido a Ivy, así de pequeña —expresó mirándola con ternura.
—Lo lamento, yo no sabía que no estabas enterado de lo que Kate quería hacer. —Lo miró con nostalgia.
—Jamás lo hubiera permi