CAPÍTULO 24. A ESCASOS CENTÍMETROS
Ivy frunció el ceño al ver que Camila se alejaba, no comprendía con exactitud lo que le ocurría, dejó el bocadillo sobre la mesa y se puso de pie.
—Voy con mi mami —mencionó y se puso de pie.
—Pero estás comiendo, seguro se le metió una basurita en el ojo y ahorita vuelve. —Acarició su barbilla—, anda sigue comiendo —solicitó—, todo lo preparé con mucho cariño, para celebrar mi regreso. —Tomó una copa de vino que recién les llevó Linda y bebió con rapidez un sorbo.
—Kate tiene razón, sigue co