CAPÍTULO 25. QUE NO DEJE DE AMARME
Eran cerca de las 6:00 pm, cuando llegó de trabajar Camila, se sentía fatigada, ya que tuvo que cubrir el turno de una compañera. Al ingresar sintió como si una fuerte descarga le cayera encima, al ver a William sentado en el comedor, con Ivy ayudándole a la tarea y a Kate llevarles un par de tartas de frutas.
Presionó el estuche molde que cubría el pastel, que le llevaba a su pequeña e inhaló profundo para no lanzar al piso lo que Kate les dio.
—Está muy rico, gracias —respondió Ivy y prosigu