Dos semanas pasaron volando, como si no representaran nada en la vida de una persona. Logré ponerme al día con el trabajo y poco a poco la idea de tener administradores, fue tomando fuerza en mi mente. Mi tiempo estaba distribuido entre trabajo, viajes y Richard.
Hasta el momento, no me ha permitido ver un ajuste de cuentas, ni me habla al respecto, lo cual agradezco, pero si me está enseñando como funciona todo y quienes le deben favores. Es increíble, es casi como si los estuviera reservan