Soy capaz de sentarme tres días después de la cirugía, así que lo primero que hago es ir a la habitación de Lorena a verla. Está conectada a algunos aparatos, lo cual hace que me duela el corazón como hace muchos años no lo hacía.
Mi celular suena y al ver en la pantalla el nombre de Miller, todo se vuelve rojo. Mi mirada vuelve a Lorena y debo repetirme una y otra vez que no debo actuar por impulso, no debo echar por la borda todo lo el camino andado, así que cierro los ojos, aprieto la mand