Tengo a mi mujer conmigo y esta absurda situación llega a su fin, aunque no de la forma en que yo lo tenía pensada. Con Lorena las cosas nunca son como las tengo pensadas, son mejor, mucho más interesantes.
Anoche fue una noche loca en muchos sentidos y temo que como prueba de ello, me está doliendo hasta la conciencia, pero no cambiaría nada.
—Es hora de despertar, amor —el sonido de su voz me hace retomar poco a poco mi estado de conciencia, pero continúo un los ojos cerrados un rato más, di