El cielo está despejado sobre mi cabeza, al menos, así es como lo siento. Las cosas con Oliver evolucionan perfecto, las galerías me estás dando no solo ganancia, sino satisfacción personal, pues siempre amé el arte y aunque parezca algo contradictorio, también amo el contacto con la comunidad.
Mis pasos se escuchan suaves mientras recorro la galería y me acerco al hombre que observa con detenimiento un cuadro titulado Retazos.
—Deberías comprarlo —le digo al hombre quien sigue sin despegar s