Hace mucho no estaba tan ocupada, ha pasado casi una semana y aun así, toda esta situación es tan emocionante, que apenas estoy sintiendo el correr del tiempo.
He revisado minuciosamente todo una y otra vez, incluso hasta cobré el favor al desconocido del billar, le pedí que me consiga uno de esos perros que están entrenados para detectar drogas, yo no sé dónde conseguir uno, así que es más fácil lanzarle el problema a alguien más.
Oliver me está contando, muerto de risa, que el tal Pablo se at