Aún falta como media hora para que suene mi despertador, pero la calidad de mi sueño fue tan buena, que recuperé energía más pronto de lo normal, aun, cuando mi cuerpo resiente el agotamiento por la faena de la noche.
Mi humor ha mejorado considerablemente gracias a Oliver y no se debe solo al desfogue que me ofrece el sexo, sino a la interesante perspectiva que me presentó de la vida.
La sola idea de que mi pareja congenie con mi familia, siempre me pareció terrible, era como aceptar seguir